Éste, sólo éste, se ha llevado un título tan especial.
Noviembre de 2009.Amor.
He vuelto a robar, sí. Si se le puede llamar así, claro...
He vuelto a colarme en ficheros ajenos. No os extrañéis, me refería a aquellos expuestos al público (o mejor dicho: a los amigos de Facebook) y sin darme cuenta en menos de 10 minutos estaba corriendo por el cuarto hacia la impresora para llevarme un par de folios.
Probablemente este dibujo deje mis manos mañana, acabará en las de su "verdadera" dueña, quien ha pasado unos días fantásticos en Montpellier y no le estará haciendo ninguna gracia volver a España en estos momentos. Volver a la rutina... separada de él.
Podría decir muchas razones por las cuales elegí esta imagen. Muchas, de verdad. Pero todas se resumen en que, cuando la vi, hasta mí llegó el impulso de no dejar pasar esa escena. Vi algo real y al dibujarlo, recordé uno de mis libros favoritos.
<< [...] Nuestras manos unidas inventaban una de diez dedos; la tuya, al posarse sobre mí, se volvía mía, hasta tal punto que, cuando tus ojos se cerraban yo me dormía. [...] Allí donde esté percibiré tus risas, veré la sonrisa de tus ojos, oiré tu voz. Saber simplemente que estás en algún sitio de la tierra será, en mi infierno, mi pequeño rincón de paraíso.
Tú eres mi Bachert. >>
Tú eres mi Bachert. >>
[M. L.]






